Databending, 5 poemas de Jonatán Reyes 

 

 

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con qué ficción el agua se asimila 

a la desnudez

(agua: documento del vértigo)

la desnudez es 

ruido blanco / frecuencia  

y tiene memoria

        la corteza se transforma

la hebra concentra

         el colágeno de tal modo

absoluto 

con qué ficción una arista 

de piélago traviste el

cuerpo 

con cuál color fiero habita en uno

con cuál prisma nos desordena

qué parte del cuerpo segrega

la desnudez; adónde sucedió el mundo

 

 

 

|00|12|

el vértigo aviva las cosas inanimadas

como un desliz es una hora errónea.

quién sabe.  sólo sabemos que nunca

llega la hora / sino que hay que llegar

a ella / sí / claro está. hay que llegar

como una colisión / llegar y meterse

en sus concavidades / y ser cardumen

brazada / delta / lo que sea / y sellar

la cáscara / bucear.

o también / digamos

                                     que nosotros 

somos la hora que / nos alargamos 

y astillamos 

    y que a su vez nos descolonizamos

que la hora es nuestra propia 

                        y hermosa desolación.

venidera sí la nauseabunda sensación

cuando nos enteramos / a contratiempo

que el pegamento se terminó.  sí / 

siente el levitar intrincado 

                             siente la fecha cómo

se despega 

                  mira los dígitos a media ruta

mira el punto de cierre / allí dilatándose

siente la anémona que revienta bajo la piel

 

 

 

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no sé cuánta variable de código hay 

en el resucitar constante de una mente

pero cómo no revivir esa data tibia

transeúnte en una piel con tanta 

memoria.

o / digamos / que la piel se escribe

así misma así haya tormenta

en el simulacro

o / la mente es un tipo de plasma

dilatado que busca

y se conecta con todo eso que desea.

no sé si me entienda / perdón.

aún no podemos dar nada por hecho

cuando existen tantos enigmas. 

en efecto / el amor segrega más mente

la mente nunca para de llegar al cuerpo

de meterse hondo / de moldear la data.

la mente es solamente telepática cuando

desea. en sí / todo el cuerpo es telepático

y mantiene un lenguaje arcano con todo

eso que desea y ama.

mas no es coincidencia que dos cuerpos

aleatorios se busquen en una misma

oscuridad / o que un incendio cambie

de forma de una sola polilla.

perdón / a veces / ni yo me entiendo.

mejor dicho / la mente es la danza

que hace tu cuerpo en su secreto animal 

 

 

 

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sospechamos de la hora / de su sensatez / de la hora

como una entidad propagada / que se manifiesta en cada

persona de acuerdo a su hora de nacimiento o su hora

de muerte / o de la posición de las cosas cuando por 

vez primera sintieron el rotar del mundo en su piel.

la hora como centro de control de nuestra realidad 

ahí siempre / vivaz e intertemporal / vigilándonos.

pero sin duda / estamos paranoicos. la insolación hace

estragos en la cordura. por eso mejor nos desnudamos

y acostamos sobre la loseta fría a: esperar. esperar. 

esperar. a sentir el reflujo del desierto /

                                           las contracciones del cuerpo

al sentir el adoquín enfermo.  adoro ver el contraste de 

tu piel y la loseta / cómo media parte de tu perfil se

adentra tanto en el frío / cómo tu trenza toca el fondo

de este plano / y es digital

                         / y es dilatación de tu mente extasiada. 

pero que el calor no nos reduzca / sigamos esperando 

que el bochorno se deshaga / que las figuras agarren 

de nuevo el contorno que el vapor ha difuminado. 

vivir en un desierto tiene su precio y su fortuna / nada 

mejor que los lugares planos y extensos para sentir

el transcurso y movimiento exacto de la vida / lo

vertiginoso aquí es manantial y se abre paso como 

una galaxia / suprema / acorralada en el eje aledaño

a nuestra periferia de cada tarde. no sé lo que digo

el calor me ha degenerado. soy otro. otra.  tú quizás.     

el viajero del tiempo. esperando. esperando. esperando

 

 

 

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una superficie intacta / espera. retazos de voces

entretejidas. una corriente de radiación. un área

empañada / estéril.  humedad que gotea / digital.

una flor fosforescente que crece inclinada hacia

el futuro. opacidad que parece distorsión / un

mantra.

todo eso es la réplica de una escena que ha

eliminado un sujeto / porque así quiso olvidar

pero acá tenemos esa escena / nítida / y la

hemos expropiado / es nuestra.

ahora la podemos ordenar como queramos

o virar al revés / o maquillar un poco. todo

recuerdo nos pertenece si lo invocamos

no cesa de existir / sino que se transporta

de sujeto en sujeto / y afirma su estadía

así / como un mantra. pero ni modo

queremos decir la erosión del instante

o la pus del instante / sin que nos duela

pero también podemos decir que todo

repercute como guirnalda de luz que se

consume a sí misma / o que también la

memoria es data de otro ardor

pero ni modo. todo peso aquí concede

un no-final en un sitio-trance / un temblor

tras las persianas del cuerpo.  mejor

repitamos erosión / pero como una prórroga

 

—Jonatán Reyes

 

                                                                             

del libro Databending (Barnacle, Argentina, 2019)

 

 

Jonatán Reyes nació en San Juan, Puerto Rico. Ha publicado los libros: Actias luna (2013), Filmina (2016), Perdíamos la gracia y el verano (2017), Data de otro ardor (Editorial Verbum, España, 2018), y Databending (Barnacle, Argentina, 2019). Es ganador del XI Premio Internacional de Poesía “Gastón Baquero”, y es finalista de varios premios de poesía. Su poesía ha sido publicada en diversas revistas internacionales de literatura y poesía, en países como: Colombia, Argentina, Venezuela, España, Grecia, Italia, Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Chile, Bolivia, Nicaragua y México. Su poesía ha sido traducida al italiano, griego, inglés, francés y portugués. Es director y editor de la revista de poesía Low-fi ardentía.

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