Carnaval & comunión

¿De qué manera los sueños nos permiten procesar la locura de la vigilia con la esperanza de una producción onírica más o menos restauradora? ¿Cómo es que un diario de sueños y ensueños nos permiten transitar de la incertidumbre a la creación poética? En Primeros sueños nos complace presentar dos producciones oníricas de Hernán Bravo Varela en las que unos versos revisitados desde 1999 resuenan con unos fragmentos de uno de los trabajos más recientes publicados a partir de esta experiencia pandémica y compartida, de la que poco a poco, creemos comenzaremos a salir.

—Maricela Guerrero

Sueño: Modelo centinela, fragmento 8

 

Fue entonces cuando, venido de quién sabe dónde, clausuró el carnaval y se echó a dormir sobre nosotros como un edificio que se desplomara estroboscópicamente. Quienes alcanzaron a salir, dieron gracias y se esfumaron entre institutos de especialidad y naves nodrizas.

Al principio, el aire transmitió empatía y estática; después, comerciales, una plaga y la inauguración de los Juegos Olímpicos. Los de adentro dibujamos banderas en el piso e inventamos países para cuando nos tocara desfilar.

 

           Este sueño fue publicado durante la pandemia, y forma parte del libro Modelo Centinela, Colección Alfabeto del mundo, que puede descargarse aquí.  https://lacastalia.com.ve/

Sobre el muro blanco

Las manos descansan en el muro blanco. Los ladrillos se confunden, los párpados se borran frente a la inquieta arquitectura. La orquídea estalla en la equivocación del patio. En el momento de las aguas, nadie, en la pureza inédita de su multiplicación. Nadie sobre el pecho que, amparando la antigüedad de sus latidos, canta un brillo que se olvida.

Ya los dedos apuntan al brote de la imagen: la cascada que los ojos aceptan después de haber mojado la nuca. Ya la sal sobre los hombros, que sueña con el pico de pájaros despiertos.

Comunión, Ediciones El ermitaño, 2002.

Actualmente

Ver Modelo Centinela a un año de distancia convertido en libro me sigue pareciendo extraño y, sobre todo, imposible. Pero ahí está y ahora deberá ser leído y, por supuesto, juzgado con la consideración de que perteneció a una práctica consuetudinaria, que después se le fueron revelando los hilos y manifestó una forma más orgánica.

Esta noche

A Hernán le gustaría soñar esta noche con una caminata por la Av. 9 de Julio, en Buenos Aires, oyendo a todo volumen “Muchacha ojos de papel”, de Almendra.

 

 

Hernán Bravo Varela Ciudad de México, 1979. Poeta, ensayista y traductor. Premio Punto de Partida 1999 en poesía. Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 1999 por Oficios de ciega pertenencia. Premio de Literatura Letras del Bicentenario 2010 por Historia de mi hígado y otros ensayos. Su libro más reciente es Modelo Centinela.

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