Dos poemas de Azzul Monraz

Mi vientre explota rojo

 

Mi vientre explota rojo

me recuerda despierta

apenas dueña de mi

y más de un río de vida

que me atraviesa en cólicos

memorias dolorosas del cuerpo vuelven

mucho más sensible

bestia inmensamente fuerte y cansada

 

muévete como los árboles que fluyen con el viento

me dijo una bruja hace muchos años

baila

si te quedas inmóvil el viento te va a quebrar

como rompe a los viejos árboles la tormenta

 

lo intento

 

a veces veo todas las resequedades por donde podría quebrarme

otras veces soy una vara de bambú

un pepino

una lombriz

una elástica palmera bailando de lado a lado

un air dancer hinchado de aire bendito

 

y a veces

solo soy una mujer con cólicos

cargando en la cadera

un rectángulo

atravesado

lleno de esquinas

que pesa toneladas

 

todo un barco lleno de fantasmas

anclado sobre el piso pélvico

lleno de piratas borrachos y desafinados

que cantan y mecen sus tarros

rebozados de ácido y cenizas quemadoras

sensible a todo

quizás solo soy

una mujer a la que todo le duele

el mundo y sus relaciones

triste por la realidad

dudosa de todo

una ansiedad con uñas y lentes

 

quizá soy un árbol que sueña con ser mujer

un árbol de esos que le llora la corteza

de los que les salen lechosidades medicinales

líquidos transparentes

o sangre

 

todo eso me ha salido del cuerpo

y he creado una rama interna

en mi vientre

donde creció un fruto nalgón

se hizo humano

todo mi cuerpo se abrió

como las ramas que expulsan capullos

que se mueren para ser frutos

que después de arrugarse se hacen niños humanos

 

quizá un árbol

y cada cólico es un retumbe que viene desde el espacio

pasa por mis huesos

quizá mis ovarios sintonizan con fuerzas lejanas

y toda ovárica me conecto y siento este torrente

indescifrable de impulsos esquizofrénicos para el

humano

naturales para un abedul

un sauce

una espiga

 

encontrar qué hacer con esos latigazos

esos lengüetazos marinos

que te explotan en la cadera

en la baja espalda

el cólico retumba como un mar helado

que se estrella sobre un rompeolas de madera inmortal

 

dominar las fuerzas y hacer con ese dolor

una masa deliciosa infinita

que quita todas las hambres que duelen

que detecta ansias

las abraza y las cauteriza

que hace cantar a las llagas abiertas

y hace albercas seguras en cascadas de llanto insaciable

 

este mundo es un hijo maleducado

bocón

que escupe la comida

no se lava las manos

chupa sus papitas antes de sumergirla

[en el chamoy de todos

y anda estornudando sin etiqueta

defecando fuera de los baños

 

yo con cólicos no sé si tolerarle más

pasarle de largo

verle desde lejos

cantarles a sus oídos sordos

o esperar a que se duerma

y cual liliputiense

amarrarle

o besarle

o despedirle para siempre

 

liliputiense con cólicos del tamaño de Uy Scuti

con tristezas ajenas colectivas copiadas absorbidas

tristezas que quiero trenzar y hacerme un cinto

para que apriete mi colicoso coxis

con todas esas lágrimas suavizar mis rocas internas

y calmar los dolores

Mi mamá y yo

 

Mi mamá y yo

no nos hablamos

mi hermana y yo

no nos hablamos

mi hijo y yo

no nos hablamos

mi novio y yo

no nos hablamos

mi gato y yo

no nos hablamos

mi amigo y yo

no nos hablamos

las instituciones y yo

no nos hablamos

mis alumnos y yo

no nos hablamos

el invierno y yo

no nos hablamos

mi sexo y yo

no nos hablamos

la realidad y yo

no nos hablamos

como son las cosas y yo

no nos hablamos

la verdad y yo

no nos hablamos

el dinero y yo

no nos hablamos

el contador y yo

no nos hablamos

la paciencia y yo

no nos hablamos

la juventud y yo

no nos hablamos

el éxito y yo

no nos hablamos

reírme y yo

no nos hablamos

la ropa de colores y yo

no nos hablamos

una lámpara y yo

no nos hablamos

un carro y yo

no nos hablamos

la felicidad y yo

no nos hablamos

la comodidad y yo

no nos hablamos

lo bonito y yo

no nos hablamos

la limpieza y yo

no nos hablamos

la música y yo

no nos hablamos

Facebook y yo

no nos hablamos

el performance y yo

no nos hablamos

la realización y yo

no nos hablamos

el café y yo

no nos hablamos

la paz y yo

no nos hablamos

reponerme y yo

no nos hablamos

madurar y yo

no nos hablamos

el equilibrio y yo

no nos hablamos

Fotografía de Hugo Fermé

Azzul Monraz (1979, Tijuana B.C.) es una artista multidisciplinaria. Su trabajo como compositora, poeta, cantante, intérprete, actriz, artista visual y ex-docente de artes visuales le ha merecido colaborar con proyectos artísticos de renombre como en el álbum Luzia de Cirque du Soleil y Nortec Collective presents: Bostich + Fussible, el director de teatro Luis Martín Solís, Los Macorino (músicos de Chavela Vargas), Hernán del Riego, Hiperboreal en el álbum Border revolver como autora y como intérprete. Su proyecto más importante es Madame Ur y sus Hombres, donde ha autoeditado los discos Man & Pearl Necklaces (2008), Animal Man (2011) y Better Day (2018). Cocoon es su concierto actual, un espectáculo post cabaret de canciones emocionales y máscaras, que se desarrolla en la penumbra. Los poemas aquí presentados forman parte del libro B. de Dislexia, de reciente publicación.

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